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EL CALENTAMIENTO GLOBAL PODRÍA CONVERTIRSE EN
UN ENFRIAMIENTO GLOBAL
MUCHOS CIENTÍFICOS ANUNCIAN UNA INMINENTE ERA GLACIAL

REPORTAJE
EXCLUSIVO BY SATANHELLRALD
Edgar Cayce y muchos videntes predijeron que
llegaría una Era Glacial y con ella cataclismos y
La Era de Acuario. Cerca de 20.000 científicos niegan
que el cambio climático se deba al efecto invernadero. Recientes estudios en
Nature y Science
confirman esta hipótesis que tendría
repercusiones catastróficas. El mundo podría
cambiar radical y abruptamente en 5 ó 10 años. La
Antártida se enfría de nuevo y la glaciación se
produciría si el deshielo abre el Ártico y para la
Corriente del Golfo
El clima está loco globalmente. Las recientes
inundaciones y catástrofes planetarias parecen
asociarse al cambio climático motivado por el
efecto invernadero o la polución de la
atmósfera por el dióxido de carbono de los
combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas)
emitidos por las industrias humanas.
Sin embargo, se ha constatado que la Antártida se
está enfriando de nuevo (Doran, Joughin, Tulaczyk,
Science, Nature, 2002) y que la últimas
inundaciones de centroeuropa no tienen ni
siquiera que ver con el fenómeno meteorológico de
El Niño, que se supone ha transtornado el
clima del planeta en los últimos años. Si la causa
no es El Niño, ni el efecto invernadero,
ni el agujero de ozono... ¿Qué es lo que está
ocurriendo entonces?. Los científicos están
perplejos y los gobiernos presionan para que estos
den explicaciones. El debate sobre la probabilidad
de una glaciación es uno de los más candentes del
momento en las grandes revistas científicas como
Nature o Science, sino el más.
Resulta significativo que muchas de
las voces disidentes de la opinión oficial
coincidan exactamente en lo esencial de su
vaticinio: el calentamiento es natural y precede a
una Era Glacial.
El aumento de temperatura y el
consiguiente deshielo producirían el enfriamiento
de Europa debido a la parada de la Corriente del
Golfo que calienta el Atlántico Norte. Las
anomalías climáticas comenzaron hace unos 15 años.

(El aumento de las temperaturas
sería natural, según muchos autores.Click para ver
la imagen más grande)
Este "parón"
se produciría siempre y cuando en el Atlántico
Norte aumentasen el deshielo y las precipitaciones
y las aguas superficiales perdiesen sal,
haciéndose menos densas. El deshielo cambia el
porcentaje de sal y eso modifica las corrientes
del mundo. El agua densa que actualmente se hunde
al sur del Ártico, y que permite la llegada de
agua superficial cálida del Trópico, se detendría
y con ella la Corriente del Golfo. Los vientos del
oeste que cruzan el Atlántico hacia Europa, serían
fríos y nuestro continente entraría en una fase
glacial, y la temperatura caería más de 10
grados. En Asia, pasaría lo mismo con la corriente
cálida del Kuro-Shio. Así todo el mundo se
enfriaría.
Si la
Corriente del Golfo se para “los hielos
avanzarían hacia el Sur a una velocidad
considerable y es muy probable que el norte de
Europa, hasta la latitud de Burgos, quedase
cubierta de hielo”, señala el experto en clima
Ruiz de Elvira.

((
El deshielo del Ártico cortaría las corriente del
Golfo y el mundo se congelaría. Click para ver la
imagen más grande)
Esto mismo
ya ocurrió hace unos 11.000-13.000 años, en un
largo proceso cataclísmico de glaciación que se
conoce como la Joven Dryas. Entonces el CO2
también iba en aumento y, sin embargo, las
temperaturas, sobre todo en Europa, luego bajaron
porque la corriente del Golfo se detuvo durante
1000 años y en Norte de Europa y América se
congelaron.
Una Era Glacial o glaciación es un proceso cíclico
del clima que provoca mutaciones capitales en la
evolución del planeta y los seres vivos. Se
caracteriza por el frío y la invasión de hielo en
zonas muy extensas de distintos continentes. La
Nueva Era de Acuario estaría precedida por una
mutación biogeológica planetaria iniciada en un
nuevo periodo glacial.
EL MITO DEL AGUJERO DE OZONO
Otro tópico discutible es que la dismunición de la
capa de ozono calienta el planeta. El ozono es
también un gas invernadero, así pués, si éste
disminuye el efecto que se produciría sería justo
el contrario: la tierra se enfríaría más, ya que
habría menos concentración de gases en la
atmosfera culpables de calentar el planeta.

( El enfríamiento de la Antártida
demuestra que la teoría oficial del calentamiento
es falsa)
No faltan voces que arguyen que lo del peligro del
agujero de ozono es sólo una controvertida
hipótesis de unos científicos británicos del BAS
(Britain Antarctic Survey) que en 1985 adviertieron
anomalías en el ozono de la Antártida y luego lo
relacionaron con estudios de Paul Crutzen y de
F. Sherwood Rowland y Mario Molina en Nature
(1974). Los tres serían premiados con el
nóbel de química en el 95.
El premio era tan discutible que el comité del
nóbel tuvo que reconocer públicamente que aunque
muchos científicos eran críticos con los cálculos
de los ganadores, estos merecían el galardón. La
poderosa compañía Dupont lanzó ataques furibundos
contra ellos, algunos dicen que interesadamente.
Otro dato: Rowland-Molina no son climatólogos,
sino químicos. Un reciente trabajo de Crutzen
confirma que el calentamiento por la contaminación
en la India produce una bajada de las
temperaturas.
El aumento de hielo y el enfriamiento de la Antartida, que se considera un barómetro del
cambio climático, contradicen también las
predicciones de los científicos de la ONU y del BAS,
los creadores de la psicosis del agujero de ozono.
De hecho, lo que pasa en La Antártida es un enigma
para los científicos: algunas partes se deshielan
como los bloques Larsen, mientras que en general
se enfría. Esto demuestra que el calentamiento no
es global. Un proceso de glaciación sería una
respuesta a este enigma. De momento, la única.
Resulta significativo el que todo un nóbel como
Rowland no esté al tanto de la polémica de la Era
Glacial. Consultado sobre la posibilidad de una
glaciación, nos contestó que no puede decir nada:
“porque no he visto ningún comentario reciente
sobre el asunto, ni tengo ninguna idea de qué
científicos lo sustentan, ni tengo ninguna idea de
los argumentos que puedan tener”. Crutzen nos ha
contestado que tampoco ve ninguna glaciación: “el
calentamiento se debe al efecto invernadero”, nos
ha declarado.
Esto puede dar
mostrar el grado de indefinición en el que se
encuentra la comunidad científica internacional.La
especialización hace que los árboles no dejen
ver el bosque. Una de las últimas editoriales
de Nature también se muestra crítica con
los estudios de Rowland. Otros científicos
consultados (Millán Millán) dicen que su teoría
está demostrada. Pero sólo en EE UU hay una
organización (www.oism.org)
que recoge firmas de 19.700 científicos (Petición
de Oregon) que no sólo niegan el
calentamiento, sino que que dicen que es
beneficioso, encabezados por el presidente de la
Academia Nacional de Ciencias, Frederick Seitz.
Si las evidencias de la glaciación siguen
haciéndose patentes, la tesis del efecto
invernadero/agujero de ozono podría convertirse en
uno de los mayores errores científicos-mediáticos
de la historia.
“En cuanto al ozono hay más incógnitas –asegura el
meteorólogo y vicepresidente de la asociación de
periodistas ciéntificos, Manuel Toharia- Lo de
Rowland y Molina fue una demostración en
laboratorio: los CFC o clorofluorcarbonos se
descomponen en la atmósfera y el cloro que liberan
interfiere el proceso de producción-destrucción
del ozono-oxígeno...Luego cuando en los años 80 se
vio que disminuía el ozono en el polo Sur, todo el
mundo les dio la razón...y el Nobel. Pero nadie
sabe si el ozono disminuye por los CFC o por otras
causas”.
Molina ha reconocido en una reciente entrevista
en El País (20-02-02) que no hay certeza de
que el calentamiento sea humano:
“establecer
la conexión clara entre ese aumento de la
temperatura y las actividades humanas... no hay
certeza, pero sí consenso en la comunidad
científica de que es muy probable".
Hay muchas contradicciones en la versión oficial:
“¿por qué se advierte el agujero de ozono en el
Polo Sur, que es el sitio menos industrializado
del mundo?, -se pregunta Toharia- ¿Cómo suben los
CFC, más pesados que el aire, hasta los 50 km de
altura donde está lo esencial de la capa de
ozono?. Es más, este popular ex hombre del
tiempo añade que también hay CFCs naturales,
provenientes de los volcanes y el vapor de agua,
que el ozono “en la estratosfera no tiene efectos
apreciables en el clima” y que al ser un gas
invernadero es un enemigo más del cambio
climático.
Ni siquiera hay agujero, sólo un adelgazamiento
que se capta entre verano y otoño. Suele omitirse
que
la capa de ozono se adelgaza y se ensancha
naturalmente todos los años en un ciclo controlado
por el sol. Se culpa de los aerosoles de las
industrias o CFCs de la pérdida del ozono, al
mismo tiempo que se oculta que hay otras fuentes
naturales que lo destruyen, como los océanos , los
volcanes y la propia dinámica atmosférica.
Aunque los
aerosoles pueden contribuir al agotamiento del
ozono, Linwood Callis, de la División de Ciencias
Atmosféricasde la NASA, dice que "el 73 por ciento
de la pérdida de ozono entre 1979 y 1985 se debe
a efectos naturales relacionados con las
variaciones del sol”. El
agujero de ozono aumentó incluso después de que se
prohibieran los CFS, lo cual prueba que no tienen
apenas relación, según ha costatado Richard
McPeters de la NASA y otros muchos. Según el
informe del 2001 de la Organización Meteorológica
Mundial, el agujero de ozono fue mayor en el 2001
que el que había en el periodo 1996-2000.
Se dice que
el agujero de ozono hace que nos lleguen más ondas
ultravioletas dañinas. Pero el efecto dañino de
estas radiaciones también es discutible. Por
ejemplo, si mañana desapareciera el 10 por ciento
de la capa de ozono que se encuentra sobre la
ciudad de Madrid (una estimación problable de la
declinación máxima del ozono), los niveles de
radiación sólo se acercarían aproximadamente a los
encontrados normalmente en Ciudad Real, que se
encuentra a más de 160 kilómetros hacia el sur.
Los niveles naturales de rayos ultravioleta
aumentan rápidamente a medida que uno se aproxima
al Ecuador o va a lugares más altos sobre el nivel
del mar.
Robert Essenhigh, especialista en contaminación
industrial de la Universidad de Ohio, afirma que
la acumulación atmosférica de dioxido de Carbono
(CO2) no es una causa, sino un efecto más del
calentamiento global que se da en el planeta por
razones naturales y cíclicas. El aumento de CO2 se
debe al aumento de temperatura y no al revés y
este incremento de medio o 1 grado es algo
bastante natural. Vladimir Kotlyakov, Director del
Instituto de Geografía de la Academia de Ciencias
de Rusia piensa lo mismo desde el 97.

(El
científico Robert Essenhigh, nos
ha dicho que el hielo puede venir en 5 años)
Essenhigh, un científico encantador con el típico
aspecto de sabio despistado, nos ha declarado en exclusiva que
según sus últimas estimaciones “la próxima Era
Glacial comenzará cuando el Océano Ártico se abra
(es un mar congelado que sólo se resquebraja un
poco al sur en el verano polar) y se mantenga
abierto por el aumento de temperatura. También es
posible que se abra y cierre varias veces. Cuando
la capa de hielo se extienda, las temperaturas
caerán y así entraremos en la Era del Hielo. Esto
ocurriría entre 5 y 50 años”. Y es un hecho que el
Océano Ártico se está empezando a abrir por el
deshielo...
... Y el hielo otoñal del Ártico se ha reducido en
un 40% respecto a los años 70, según los expertos
de la ONU, que creen que seguirá reduciéndose...
El hielo funciona como un espejo para la luz del
Sol, así sus rayos no pueden ser absorbidos y se
vuelven a reflejar de nuevo al espacio. Por eso
los polos están siempre fríos. Si los polos se
abren por el deshielo, el Sol sí se absorbe y se
produce el calentamiento que tenemos ahora. Pero
cuando las capas de hielo se expanden, vuelven a
funcionar de nuevo como un espejo del Sol y el
calor no se absorbe y se enfría todo otra vez .
Pero al mismo tiempo, según Essenhigh, la
expansión de hielo hace que el Ártico no cierre
del todo.
¿Y por qué este profesor de Conversión de la
Energía se arriesga a dar una fecha tan
cercana?. Sencillamente porque el deshielo del
Ártico avisa que esto puede ocurrir en breve (y no
sería la primera vez). Después de miles de años de
periodo interglacial, los cambios que congelan el
mundo son bruscos, repentinos. “El disparo es
rápido –confirma Millán Millán Muñoz,
destacado científico español que vería lógica una
glaciación - los últimos estudios publicados
demuestran que se entra repentinamente en la
glaciación, en 5 ó 50 años, aunque luego se tarde
mucho tiempo en salir”.
“Gran parte del CO2 que había en la atmósfera hace
millones de años, que era el doble del actual,
ahora está en forma de rocas calizas,
fósiles...Posteriormente el efecto invernadero
baja y comienza un ciclo glacial”, explica el Dr.
Millán Millán Muñoz, un sencillo y campechano
granadino ( “de sabio na”, se autodefine,
“sólo soy un granaíno malafollá (gruñón)),
que es una autoridad mundial en meteorología y
que ha diseñado tecnología para medir gases que
se utiliza en observatorios de todo el mundo.

(Millán Millán, autoridad del clima en España,
vería lógica una próxima era glacial)
Millán, físico e ingeniero aeronáutico, es
director del CEAM (Centro de Estudios Ambientales
del Mediterráneo) y asesor de las principales
instituciones internacionales, reconoce que el
panorama del clima es anómalo: “últimamente he
visto cosas muy raras. Estoy viendo comportamiento
erráticos: empieza una secuencia y a mitad de
camino se pasa a otro ciclo. Pocas veces en la
historia de la humanidad se ha visto lo que
estamos viendo ahora”.
Millan advierte que no hay una teoría unánime
sobre lo que está ocurriendo y no sería
improbable, según algunos estudios publicados
recientemente, que entremos en una glaciación
brusca. Y avisa que las condiciones particulares
de España hacen que aquí se noten antes y más
los efectos anómalos del cambio climático,
especialmente en el Mediterráneo. Por ejemplo, en
Inglaterra la masa de aire se renueva 2 ó tres
veces al día, mientras que en el Mediterráneo
tarda 7 ó 10 días en renovarse.
Un
informe no oficial y muy crítico de expertos en
clima, publicado este año en el Reino Unido por el
Foro Europeo sobre Ciencia y Medio Ambiente,
subraya que las conclusiones oficiales
sobre el cambio climático del comité de expertos
de la ONU (IPCC: Panel sobre el Cambio Climático
de las Naciones Unidas) "se han politizado y no
enfatizan la falta de certezas que son importantes
a tener en cuenta en el momento de establecer
normas". Añaden que la suposición de que sólo
algunos científicos son escépticos de la teoría
oficial es un "mito de los medios de
comunicación".
El informe critica que las
predicciones sobre cambios climáticos están
basadas en modelos y presunciones que "no sólo no
se conocen sino que son imposibles de conocer”
dentro de los paradigmas actuales. Y añade que la
información oficial se basa en modelos que no
describen adecuadamente las nubes, vapores de
agua, aerosoles, corrientes oceánicas y efectos
solares.
El comité de la ONU, creado en
1988, es la ortodoxia oficial, a menudo dogmática.
No acepta ninguna tesis que vaya contra la teoría
del efecto invernadero/agujero de ozono. Aunque
también consulta a científicos destacados, los
directores de los programas suelen ser mediocres
teóricos o burócratas, no expresamente
investigadores, como Pachauri (el director
general) o Dadvison (que dirige la sección del
efecto invernadero). A menudo los cargos en
la IPCC tienen que ver más con las RR PP, que con
la valía científica. Los investigadores que dicen
que el calentamiento es natural son con diferencia
muchos más que los técnicos de la ONU. Pero los
media parecen ignorarlos.
Los ciéntificos que dirigen los
estudios son Dahe Quin, un meteórologo chino
especialista en glaciares que no ha hecho ningún
estudio de impacto internacional, y Susan Salomon,
una química discípula de Crutzen y Molina, que
mientras sus colegas de vanguardia descubrían
síntomas alarmantes en la Antártida (enfríamiento)
en el 2000, ella publicaba un libro sobre la
expedición de Scott al Polo Sur. Ambos expertos en
La Antártida, fueron incapaces de predecir que se
estaba enfriando y aumentaba la capa de hielo. Con
sus cuestionados modelos matemáticos, predijeron
precisamente lo contrario.
“El cotejo de evidencias sugiere
que, en el mejor de los casos, hay una mínima
influencia humana en clima (actual)”,concluye un
estudio de Patrick J. Michaels, climátologo de la
Universidad de Virginia, con el significativo
título de Declinación y caída del
calentamiento global. Son muchos los
científicos que hasta niegan que haya
calentamiento.
El CALENTAMIENTO PREGLACIAL
La tierra ya se ha calentado muchas veces en fases
previas a una Era Glacial. A principios del siglo
XX, el aumento fue notable por la concentración de
CO2, cuando la industrialización era incipiente.
En la época de los dinosaurios había más CO2 que
ahora. El agujero de ozono y la influencia nefasta
del hombre ayudan, pero pueden no ser la causa.
Según un estudio de la World Meteorological
Organization (1985), las emisiones humanas suponen
sólo un 7% del total de gases que pululan en la
atmósfera: metano, protóxido de nitrógeno o
clorofluorocarbonos (CFC), vapor de agua, etc...
Según estadísticas la ONU de 1995, el porcentaje
del CO2 sería de un 5% y otras fuentes lo rebajan
al 3,5 %. Y un 5 % no calienta el mundo. Además
el principal causante del efecto invernadero no es
CO2, sino el vapor de agua.
James Hansen, un científico de la NASA, después de
“temer” y estudiar durante años el efecto
invernadero ha llegado a la conclusión en un
artículo de la Academia Nacional de Ciencias de
EEUU que los los gases humanos no son
perjudiciales. Y toda la alarma mediática del
calentamiento empezó por la opinión de Hansen en
1988 con un informe que dio al senado de EE UU.
M.Budyko, otra autoridad mundial, dice que el CO2
es bueno y que debemos recibirlo con los brazos
abiertos.
Lo mismo
pensaba a finales del siglo XIX el nóbel sueco
Svante Arrhenius, el primero en hablar del
efecto invernadero. Arrhenius no sólo no
estableció que el aumento de CO2 era malo, sino
que dijo que era bueno, ya que el clima cálido
provocaba prosperidad.
Estos gases, llamados gases sierra o manta,
se han formado siempre naturalmente y son los que
regulan la temperatura del planeta junto con los
casquetes polares que funcionan como una especie
de Termostato. Cuando los hielos cambian,
cambia el mundo. Por eso hay una estrecha conexión
entre estos gases, los movimientos de los polos,
las corrientes marinas, las glaciaciones, el clima
y la evolución.
Essenhigh asegura que en realidad los científicos
contabilizan mal las emisiones de los gases
sierra. Aparte se basan en un informe obsoleto de
la Academia Nacional de Ciencias de 1977 que
utilizaba unos parámetros equivocados, como por
ejemplo no incluir el agua en fase gaseosa.
Nuestros satélites ambientales también están
anticuados. Por eso, recientemente la agencia
europea ha puesto en órbita un nuevo satelite
llamado ENVISAT, consciente de las limitaciones de
la tecnología actual (que es con la que los
científicos han elaborado la teoría oficial del
calentamiento ). Hay que decir, además, que la
ciencia de la climatología es nueva. Sólo tiene 30
años y “sus teorías de sistemas están en la
infancia”, (según el experto en clima Antonio Ruiz
del Elvira). La ciencia no comprende muy bien
lo que está pasando.
Muchas predicciones se hacen con modelos
matemáticos, que hasta el momento no aciertan a
dar una explicación convincente a lo que está
pasado. Todo son hipótesis: aunque son incontables
las evidencias que apuntan a la llegada del hielo,
pronosticada ya por científicos en los 70.
Bell y Strieber ya habían sugerido, en la
Supertormenta Global que viene (2000), que
otras eras glaciales habían sido precedidas de un
calentamiento global por la acumulación de metano
en la atmósfera, que posteriormente cambiaba el
clima y las corrientes marinas y finalizaba en una
Era Glacial. Esto antes era una hipótesis, pero
desde Abril de este año, un estudio en Science
de dos científicos estadounidenses, Spero y Lean,
confirmó que los cambios en las corrientes
marinas son determinantes en las mutaciones
climáticas bruscas.Se basaron en un análisis con
carbono de fósiles en epocas glaciales.
Precisamente es el cambio de corrientes lo que
origina fenómenos como El Niño, que
calienta las aguas en el Pacífico produciendo
presuntamente numerosos efectos catastróficos. Se
llama así porque los pescadores peruanos
advirtieron que el fenómeno llegaba en Diciembre,
con El Niño Dios. La Niña, produce el
efecto contrario: enfría las aguas.
El Niño
no es nuevo, ya que ha constatado que funcionaba
ya hace unos 18.000 ó 17.500 años, cuando se
produjo el último máximo glaciar o
momento
de máxima extensión de los casquetes de hielo. Ni
siquiera está claro que produzca las tormentas
(según muchos científicos como Billy Kessler,
oceanógrafo del Pacific Marine Enviromental
Laboratory ). Y en realidad es sólo una
fluctuación entre muchas del clima. Decir que el
cambio climático se debe sólo al El Niño
es incorrecto y difícil de demostrar.
Otro estudio de Howard Conway y su equipo de la
Universidad de Washington, publicado en Science
(1999), concluía con que el deshielo es un
proceso natural que no se debe al efecto
invernadero y que se inició ya hace 10.000
años, en el holoceno. Para Conway, la
desintegración de grandes bloques polares es
inevitable, aumentará el nivel del mar y hará
desaparecer numerosas áreas costeras.
El Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF) ha
declarado que el aumento del nivel mar inundaría
ciudades como Nueva York o Miami. El aumento de
las aguas puede ser de 7, 20, 50 o hasta 500
metros según, Janet Dalziell, especialista de la
misión antártica de Greenpeace. Quedarían
afectados 2000 millones de habitantes de zonas
costeras, en algunas de las cuales como Corea,
Taiwán o Japón hay centrales nucleares. Aunque una
vez que se instalara la Era Glacial el nivel de
las aguas descendería.
Según la ONU (informe sobre el clima 2001) la
temperatura podría subir entre 2 y 6 grados y el
deshielo elevaría los océanos 88 centímetros. Y
todas las playas españolas desaparecerán casi con
seguridad para el 2020, si no lo hacen antes. Cada
año cambiarán y habrá que regenerarlas. En España
la industria del Turismo debería replantearse por
completo su estrategia.
Con sólo
30 cm que crezca el océano, pueden desaparecer
300 metros o más de costa.
Si aplicamos la teoría sobre la inundación de La
Atlántida del geólogo francés Collina-Girard (que
asegura que estaba en El Estrecho), todas las
ciudades costeras de España desaparecerían, en el
caso de que se produjese una catástrofe similar.
Las nieves del Kilimanjaro se esfumarian en 15
años, según Lonnie Thomson de la Universidad
Estatal de Ohio, aunque lo más problabe es que
desaparezcan antes y luego se vuelvan a helar. Eso
si el Kilimanjaro no se transforma, porque en
estas fases cataclísmicas todo cambia: la tierra
se pliega y los vergeles se convierten en
desiertos o se hielan (así fue el Sahara o
Groelandia) y los desiertos en mares, o viceversa.
El reputado meteorólogo Terrence Joyce, del Woods
Hole Oceanographic Institute, ha publicado un
artículo en The Washintong Post titulado “El
calor antes del frío”, en el que también
augura la llegada repentina de una Era glacial.
“Las condiciones actuales hacen esta transición
más probable –nos ha declarado en exclusiva- una
vez que comience el clima frío se establecería en
unos 10 años, aunque carecemos de medios de
observación para decir exactamente qué es lo que
está ocurriendo ahora”.
Ideas similares plantean los investigadores como
Broecker, Stocker y Schmittner en numerosos
estudios (Nature, Science). Los dos
últimos anunciaron las inundaciones actuales, que
achacan al deshielo de los polos y creen que el
aumento de C02 puede provocar el bloqueo de la
Corriente del Golfo, produciendo un enfriamiento
súbito que llevará a Europa a una rápida
congelación, como ya predijo Rahmstof en Nature
(1997).
Gerard Bohm, de la Universidad de Columbia,
insiste en lo mismo: que paradójicamente el
calentimiento acabará con un enfriamiento y una
era glacial. En zonas de Siberia y Sudamérica ya
se están dando fenómenos de frío completamente
anormales.
Peter
Clark, un experto en glaciares y cambios
climáticos prehistóricos, corrobora que Europa se
va a congelar.
Un prestigioso neurólogo, William H. Calvin, ha
avisado en un estudio publicado en Atlantic
Monthly (1998) que el clima en Europa será
como el de Siberia y con los cambios serán
repentinos -quizá en un decenio- y que la
agricultura topará con la mayor crisis de su
historia.
”El clima cambiará bruscamente a un modo
seco-ventoso-fresco-polvoriento (...)-nos ha
declarado en exclusiva William H. Calvin- y podría
congelar (en un futuro lejano) Canada y
Escandinavia. El clima puede cambiar en cualquier
momento en que la corriente atlántica del norte,
modificada por la corriente del Golfo, se
debilite, y lleva ya 40 ó 50 años debilitándose”.
Si llegara una Era Glacial, el cerebro humano
mutaría, ya que ha sido siempre en las eras
glaciales cuando se han producido cambios
determinantes en la biología terrestre: “el frío
hace bien al cerebro”, ha dicho W.H. Calvin,
experto en la influencia del clima en el cerebro.
David Stoney, también neurólogo de vanguardia
estadounidense habla ya de las “neuronas del
hielo”: la nueva Era Glacial cambiaría y
perfeccionaría el cerebro humano. Su teoría
sostiene que tras la nueva glaciación nacerá una
especie de hombre de mente superconsciente.
Algo así como el homo supersapiens.
EL CALOR ANTES DEL FRÍO
Otra autoridad mundial, el climatólogo del MIT (Massachuset
Institute of Technology), Richard Lindzden,
declaró en Junio al Corriere de la Sera
que “el mundo se dirige hacia una Nueva Era
Glacial”, aunque él lo ve a muy largo plazo.
Asimismo niega que el CO2 tenga que ver con el
cambio climático.
Los investigadores del NGRIP (North Greenland Ice-Core),
que llevan 6 años haciendo un estudio en
Groelandia, creen que el periodo de estabilidad
climática que el hombre ha vivido durante los
últimos milenios está a punto de ser relevado por
un una Era Glaciar. Y así podríamos citar una
lista interminable de científicos que sospechan
que llegan una glaciación.
Otro destacado científico español consultado, que
asume que el calentamiento ha sido provocado por
influencia humana, Antonio Ruiz del Elvira,
catedrático de física de la Universidad de
Alcalá, asesor del Instituto de Meteorología Max
Plank y autoridad en programas de clima para
puertos del estado, reconoce que “puede
llegar una glaciación si se interrumpe la
Corriente del Golfo por el deshielo de la Ártico,
si seguimos calentando la atmósfera brutalmente”.
Los aludes glaciares (que también están
aumentando) son también indicio de una proxima
glaciación según Martínez Pisón, de la Universidad
Autónoma de Madrid.
EL DESHIELO CAMBIA EL CLIMA
¿Y por qué llega una glaciación?. No se sabe a
ciencia cierta. Se cree que el mundo se enfría
–siempre de súbito tras un largo proceso
precedente- por desplazamientos de las placas
polares y continentales (Hapgood, Wegener), por
movimientos en la rotación, translación y
nutación (balanceo del eje) de la tierra
(según Milankovich) o por impacto de un asteroide,
cometa etc.. (Velikovsky o F. Barbiero).
Los cambios climáticos más bruscos en la historia
de la tierra –algunos de hasta 15 grados en unas
décadas- han ocurrido siempre en los periodos
glaciares o preglaciares, cuando grandes placas de
hielo se desplazaron en las regiones polares.
Se atribuye a los desplazamiento de los polos las
anteriores glaciaciones así como las grandes
catástrofes mitológicas que conocemos como
diluvios universales. El deshielo y las
inundaciones globales son síntomas del
desplazamiento y aviso de un inminente cambio
clímatico o glaciación.
Así, el polo norte se puede mover en su parte
oriental hacia el sur y el polo sur se puede mover
en su parte occidental hacia el norte, o
viceversa. ¿Y existe alguna evidencia científica
del desplazamiento de los polos?. La respuesta es
sí. Esto se mide con el llamado movimiento de
nutación ( del eje de la tierra) o Chandler
Wobble, “balanceo de Chandler”.
LOS POLOS SE ESTAN MOVIENDO
Un observatorio geográfico de París recoge los
datos junto a otras instituciones científicas como
el IERS o Servicio Internacional de Rotación de la
Tierra. En los últimos años un claro movimiento en
el Polo Norte en el Hemisferio Occidental del
norte al sur de unos 10 cms por año, así como
otras anomalías que se pueden advertir en los
gráficos que aportan estas instituciones. Con
todo, los desplazamientos no son fáciles de
advertir a priori, aparte se cree que suelen ser
bruscos o repentinos. El anómalo enfríamiento de
la Antártida, junto a zonas de específicas
deshielo, podría explicarse por un desplazamiento
del Polo Sur.
En los últimos 1, 8 millones de años se han
producido unas 17 glaciaciones y en toda la
historia de la humanidad ha habido dos
significativas. Después de la primera –hace unos
200 millones de años-, se produjo una extinción
masiva, los animales se convirtieron en gigantes y
nacieron los dinosaurios. El desplazamiento de los
polos hizo que la tierra, que estaba unida en un
bloque, comenzara a separarse en continentes.
Después de la segunda –hace unos 65 millones de
años-, los dinosaurios y otras muchas especies
desaparecieron repentinamente y aparecieron
animales más pequeños y el hombre. Los continentes
tomaron la forma actual. Precisamente en esa época
jurásica el CO2 en la atmósfera era muy superior
a la actual.
“Hay unos 20.000 años de periodo interglacial
–explica Ruiz de Elvira- y el máximo interglacial
ocurrió hace 8000 años, así que (en condiciones
normales) la próxima glaciación debería empezar en
2000 años”. Pero Millán matiza que tampoco
hubiera sido improbable entrar en una era glacial
en el siglo pasado o en un futuro cercano”.
“Lo que pasa –añade Manuel Toharia- es que los
cálculos de calentamiento se hacen con modelos
matemáticos poco afinados, y en un sistema
climático global que es caótico, no lineal. Lo que
introduce mucha incertidumbre....En todo caso, ya
en los siglos XVI-XVII hubo una pequeña Edad de
Hielo o miniglaciación y nadie sabe por qué...y
desde entonces las temperaturas están subiendo,
cuando aún no se había iniciado la
industrialización”.
Una Tercera Gran Era Glacial cambiaría la faz de
la tierra, la geografía, la salud, la psicología,
la biología, el cerebro, la economía...., toda la
civilización. Muchas especies se extinguirían y
nacerían o mutarían otras muchas, incluido el
hombre. De hecho los árboles ya florecen antes,
las hojas se caen más tarde, las codornices llegan
con 33 días de retraso, las cigüeñas cambian sus
rutas, la primavera es más larga y el verano
parece invierno u otoño. Las frutas tempranas irán
eliminándose, avisa, el dr. Millan.
Y para rematarlo...extraños aerolitos
–significativamente de hielo- cáen del cielo,
también por el cambio climático, según un artículo
publicado en Science (2002). La
incertidumbre es tal, que ahora hasta las
compañías de seguros, como Liffe, ya negocian
contratos de futuros sobre los cambios de tiempo.
La mitología indica que las hecatombes ya han
ocurrido en varias ocasiones, en épocas de cambio
climático, glaciación o desplazamientos polares.
Hace unos 26.000 años se dice que el continente de
Lemuria o Mu en el Pacífico quedó sepultado por
las aguas (esto coincidiría con unos de los ciclos
de Milankovich relacionado con el “Balanceo de
Chandler”: es decir ahora tocaría “un nuevo
meneo cataclísmico...”). Madagascar con una
zoología completamente inexplicable o la Isla de
Pascua, serían restos de ese continente.
Y hace unos 12.500 años los océanos también se
habrían tragado La Atlántida en 24 horas, según
relató Platón en El Timeo y Critias.
Existen evidencias de esta hecatombe en Oregon (EE
UU) (Nature, nº374, 1995) y en otras
muchas partes del mundo.
El mito del diluvio es universal y aparece en
muchas culturas. El equipo de Robert Ballard -el
que encontró El Titanic- descubrió en
septiembre del 2000 una ciudad sumergida en el Mar
Negro, en Turquía, de unos 8000 años de
antigüedad, lo que prueba que las ciudades
sumergidas o emergidas (Machu Pichu) son una
realidad de la historia de la geología. Si como se
teme, el deshielo abre el estrecho de Dinamarca
entre Groelandia e Islandia: se abriría una puerta
de 3 kilómetros con con un caudal por segundo de
40 estadios de fútbol de 30 pisos...

((La
Atlántida según Platón. Desapareció bajo las aguas
en 24 horas)
Y las hechos no son sólo mitológicos. Según el
eminente geólogo de la Universidad de Miami,
Cesare Emiliani: “El casquete polar que cubría
América del Norte sufrió un súbito derrumbamiento
debido a un rápido deshielo. Inmensas cantidades
de agua llegaron al golfo de Méjico,
desencadenando un maremoto que dio la vuelta a
todo nuestro planeta en menos de 24 horas”. Y esto ocurrió hace unos 12.500 años,
cuando se dice que La Atlántida fue tragada por la
ira de Poseidón.
Lo tsunamis u olas gigantes de 30 ó 100
metros y los maremotos podrían inundar y destruir
zonas costeras en cuestión de horas. Videntes como
Edgar Cayce y Sir Arthur Conan Doyle han hablado
de estos maremotos y han predicho que la mitad de
Japón desaparecería, así como varios países de la
zona oriental del Meditarráneo. También
Nostradamus dijo que muchas ciudades costeras
desaparecerían. Desde el 2000, los desastres
naturales han aumentado en todo el mundo. La
Organización Meteorológica Mundial (WMO) estima
que al año mueren 250.000 personas en desastres
planetarios y hubo unas pérdidas entre 50 y 100
billones de euros.
Casi toda españa, excepto galicia, está en zona
sísmica-volcánica (aunque no es de las más
activas...por el momento). La zona sísmica del Sur
y levante, especialmente Murcia (recientemente ha
habido un terremoto), Málaga, Castellón, Valencia,
Marbella y Almería podrían ser centros de peligro
eminente. El dr. Millán, avisa que toda la zona
del Mediterráneo será de las zonas más afectadas
por el cambio climático, especialmente por gota
fría (lluvias torrenciales de otoño), porque
el calentamiento perturba el régimen de tormentas.
Charles Hapgood, autor de Los movimientos de
la corteza terrestre (1958), cuyas audaces
teorías fueron tenidas en cuenta por Einstein,
vaticinó un próximo desplazamiento de los polos y
una nueva Era Glacial. Según la paleontología, el
cambio brusco de clima, las inundaciones, el
aumento de la actividad de solar, volcánica,
sísmica son síntomas previos comunes a todas las
nuevas eras glaciales. Y todo esto está ocurriendo
ahora.
El ex ingeniero de la NASA James Bowles cree que
anomalías en la rotación de la tierra podrían
provocar desplazamiento de los polos en cualquier
momento. Otros autores como H.A. Brown o John
White con su bestseller El desplazamiento de
los Polos han alertado también del peligro de
cataclismos, aunque ahora no lo ve tan probable.
En EE UU ya hay algunos grupos que se dedican a
difundir cursillos de supervivencia y a
concienciar a la sociedad del peligro que se
avecina.
Según el
geofísico Julio Gianibelli, en un futuro cercano
va a haber cambios el los polos magnéticos (que
son distintos a los geográficos) y vamos a tener
un campo magnético más pequeño, que lo hará
inestable y producirá cambios biológicos (por la
gran radiación en la atmósfera), meteorológicos y
atmosféricos. Los polos magnéticos cambian cada
cierto tiempo, pero siguen grandes ciclos de 8000
ó 960 años.
Los polos
magnéticos y geográficos se recolocan cada cierto
tiempo en otros lugares, y el resultado, que
depende de la aceleración y grado de esta nueva
posición, provocan gigantescos trastornos
geológicos y medioambientales.
ERA GLACIAL Y ERA DE ACUARIO
Las coincidencias terrestres y celestes, físicas,
psíquicas, esotericos y filosóficas parecen
recurrentes. Según los astrólogos, el gran eclipse
solar de agosto de 1999 y la gran alienación del
5 de mayo del 2000 constituyeron el inicio de la
Nueva Era: el amanecer de la Era de Acuario. En el
2000 se dio también el máximo de la actividad
solar. En el 98 Neptuno entró en Acuario por
donde transitará hasta el 2012. Este es el planeta
de la mente inconsciente que provoca el despertar
masivo de la conciencia.
El investigador
Richard W.
Noone, sostiene en su documentada obra Hielo,
el último desastre (1982) que la alineación
planetaria del 2000 hará que la Tierra cambie su
eje de rotación, y el hielo del Polo Sur se
extenderá por todo el mundo, provocando un gran
desastre. La ensayista Marylin Ferguson cree
advertir una soterrada “conspiración de
acuario” en el mundo de la intelligentsia
y la contracultura y el astrónomo Paul Otto Hesse
advierte (desde 1961) que la tierra se acerca a un
cinturón de fotones que en 2012 afectaría a
la conciencia planetaria, aunque esto no tiene
ninguna base científica.

(El gran vidente Edgar Cayce
predijo la Era Glacial y cataclismos a partir del
2000).
Lo de la Nueva Era es un lugar común. Numerosos
videntes, digamos de cierto nombre, han anunciado
la llegada de una nueva fase en la historia de la
humanidad, tras un periodo de catástrofes,
motivado por el desplazamiento de los polos y la
glaciación. Así lo han predicho los mencionados
Edgar Cayce (que se ha equivocado varias veces y
también auguró la Era Glacial a partir del 2000)
y Sir Arthur Conan Doyle, así como Nostradamus
(que también se equivocó diciendo que el 99 iba a
venir algo del cielo), P.R. Sarkar, el Conde Hamon,
R. C. Anderson y Nicolas Roerich.
Algunos incluso han dicho que la glaciación puede
ocurrir en cuestión de...¡¡¡horas o días!!!.Debe
recordarse aquí que en la anterior gran glaciación
quedaron congelados mamuts que estaban en plena
digestión (con flores en sus bocas y estómagos).
Aunque éste es un enigma de contínuo debate
científico.
Los mapas de Piri Reis, encontrados por Hapgood,
que reflejan a La Antartida...¡ en pleno siglo XVI
¡(cuando no había sido descubierta, también
aparecía América en una época en que no se tenían
conocimientos topográficos) aparecen sin hielo.
Según Hapgood, porque aún no se habían congelado:
se helaron posterior y súbitamente. Esto es una
prueba de que estos procesos son bruscos y
abruptos.
INVIERNO NUCLEAR
Resulta curioso comprobar que incluso si se
produjera una guerra nuclear, uno de los efectos
seguros del escenario futuro sería el de un
inexorable enfríamiento y glaciación. Los
estudios de Crutzen demostraron que el dióxido de
nitrógeno (proveniente de la explosión)
reaccionaría con el agua, produciendo ácidos que
van a dar a la estratosfera en donde absorben
radiación solar, destruyen el ozono y calientan
esos niveles, pero luego enfrían los inferiores.
Es lo que se ha bautizado como: invierno
nuclear.
El aumento de temperatura es como un invierno
nuclear. De similar manera funciona el metano
y los gases que han producido el calentamiento
terrestre. Primero calientan el mundo, luego
cambian el clima y finalmente, ayudados por la
expansión del deshielo y el cambio de las
corrientes, lo enfrían todo por un periodo
prolongado de tiempo. Aunque “estos dos fenómenos
tienen poco que ver entre sí”, nos ha explicado
Crutzen.
Una mutación biológica humana por la Era Glacial
puede sonar extraño, pero también muchos grandes
filósofos y científicos han augurado un salto
cualitativo de la humanidad: Toynbee, Spengler,
Spencer, Theilhard de Chardin, Hegel, Arthur
Eddington... hablaron de la llegada de un nuevo
paradigma en la historia de la humanidad: el
Punto Omega, la eterialización, El Final de
la Historia, un nivel más complejo y
evolucionado del hombre y la civilización.
¿Qué esta pasando en nuestro planeta?. ¿Por qué
ocurre una nueva glaciación?. La respuesta es la
misma que: ¿por qué aparecieron los dinosaurios o
el hombre?. ¿O por qué desaparecieron los
dinosaurios (y súbitamente...)?. El cambio
climático y la glaciación sería un proceso natural
en la evolución biogeológica. Un salto cualitativo
hacia un modelo más complejo. Y si es así el
hombre no podría hacer absolutamente nada para
evitarlo. Y las catástrofes anunciadas serían sólo
fenómenos temporales y naturales de ajuste.
Quizá todo se deba a lo que el nóbel hungaro
Albert Szent-Giorgi llamó “sintropía” o
movimiento hacia el autoperfeccionamiento en la
Naturaleza. Así pues el futuro parece a fin de
cuentas brillante y el Ave Fénix podría resurgir
de sus cenizas.
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QUÉ ES EL EFECTO
INVERNADERO |
Nuestra atmósfera está compuesta de aire, es
decir de oxígeno y nitrógeno. Este aire es un
estabilizador de la temperatura de la tierra,
pues conserva la cantidad de calor suficiente
para la vida.El dióxido de carbono o C02 y
otros gases producidos por la combustión del
petróleo, carbón etc... van a parar a la
atmosfera haciendo que retenga más calor. Así
se produce un efecto similar a los
invernaderos, en los que el vidrio o plástico
hace que la temperatura no disminuya.
El C02 también lo produce la naturaleza: viene
de la respiración de los seres vivos o de las
erupción volcánicas. Normalmente la
fotosíntesis de las plantas lo descompone y lo
convierte de nuevo en oxígeno. Pero los
procesos preglaciales, la contaminación y la
desforestación han modificado el equilibrio de
los gases y las plantas ya no pueden
descomponerlo. Esto calienta la tierra.
El llamado Protocolo de Kioto de 1999
o la Cumbre de Desarrollo sostenible de
Johanesburgo, recientemente
celebrada, pretenden frenar el efecto
invernadero, para algunos estas reuniones
son inútiles, si todo es un proceso natural
de glaciación.
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QUÉ ES EL AGUJERO DE
OZONO |
En 1985 unos científicos del
British Antartic Survey
que investigaban en la Antártida advirtieron
anomalías en la atmósfera, atribuyéndolas a la
influencia de la contaminación del efecto
invernadero, que se suponía creaba un
agujero de ozono en la atmosfera. Así la
radiación solar “ultravioleta” era más fuerte
y calentaba y dañaba el planeta, como ya
habían sugerido Crutzen, Rowland y Molina.
Aunque no faltan científicos críticos a esta
teoría, que dicen que el calentamiento es
natural.
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El niño
es un fenómeno meteorológico cíclico que
supone un desequilibrio en los océanos y la
atmósfera de la zona tropical del Pacífico. Se
dice que provoca catástrofes e importantes
consecuencias en el clima de todo el planeta,
pero esto no es aceptado por todos los
científicos, ya que muchos de los desastres
que asolan el planeta no se deben a El Niño.
Tampoco se sabe a ciencia cierta su causa. Los
científicos empezaron a hablar de él desde el
siglo XIX y desde 1960 se comprobó que su
efecto no es sólo local.
No es nuevo y se cree que se produce desde
hace unos 18.000 años. Su efecto contrario,
que enfría las aguas se conoce como La Niña.
Se llama así porque fueron pescadores peruanos
los primeros en dar nombre al fenómeno, porque
aparecía en Diciembre, con la llegada del
Niño Dios. También se le conoce como ENOS,
El Niño Oscilación del Sur.
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Una Era Glacial o glaciación es un proceso
cíclico del clima que provoca mutaciones
capitales en la evolución del planeta y los
seres vivos. Se caracteriza por el frío y la
invasión de hielo en zonas muy extensas de
distintos continentes.
Está ligada a la evolución del hielo de los
polos, que funcionan como un gigantesco
termostato del clima del mundo: cuando
cambian, cambian las corrientes marinas, que
son la calefacción de la tierra, y
todo el planeta se transforma
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TRES PREDICCIONES CLÁSICAS QUE HIELAN
LA SANGRE |
1.-SHERLOK HOLMES AVISA
DEL DILUVIO DESDE EL MÁS ALLÁ
Sir Arthur Conan Doyle, que era médico y
espiritista, ha sido uno de los vaticinadores
de un cataclismo global. Dijo haber recibido
información contactando en sesiones
mediúmnicas con entidades del más allá. Sus
predicciones catastróficas parecen calcadas de
las de otro vidente estadounidense, Edgar
Cayce. El Alma de Sherlok Holmes, la mente más
sagaz e inteligente de la historia de la
literatura, ve claro lo que se nos avecina: “elemental,
querido Watson: ¡DANGER!”:
“Llegará un periodo de convulsiones naturales
durante el cual una gran parte de la raza
humana desaparecerá. Terremotos de gran
severidad, enormes maremotos serán los agentes
causantes. La guerra aparecerá solamente en
los estados iniciales como un claro indicio de
la crisis que se avecina. La crisis será
repentina. La destrucción y dislocación de la
vida civilizada será algo que supere todo lo
imaginable. Habrá un corto periodo de caos
seguido de cierta reconstrucción; el periodo
total de catástrofes será de tres años. Los
principales centros de destrucción serán el
Mediterráneo oriental, donde no menos de 5
países desaparecerán completamente. También en
el Atlántico habrá un emergimiento de tierra
que provocará grandes desastres a los
americanos, los irlandeses y la costa
occidental de Europa, incluyendo las partes
bajas de la costa británica. Habrá también
posteriores hecatombes colosales en la parte
sur del Pacífico y en el área de Japón. La
humanidad sólo se salvará si se vuelca en los
valores espirituales”
Sir Arthur Conan Doyle.
(1859-1930)
2- EDGAR CAYCE: EUROPA SE PARTE, JAPÓN
DESAPARECE
Las predicciones de Cayce se parecen bastante:
“ (...)
El mundo se oscurecerá y se romperá por varias
partes...(...) Con relación a los cambios
físicos de nuevo, La tierra se romperá en la
porción oeste de América. La mayor parte de
Japón se hundirá en el océano. La parte
superior de Europa cambiará en un abrir y
cerrar de ojos. Aparecerá tierra en las costas
orientales de América. Se producirán
levantamientos en el Ártico y en el Antártico
que provocarán la erupción de volcanes en las
zonas tórridas y el desplazamiento de los
polos - de tal forma que donde ha sido frío o
semitropical se convertirá en más tropical, y
crecerán el musgo y el helecho. (...) y
llegará una Era Glacial. Se descubrirán los
secretos de la Atlántida (...) y llegará un
nuevo líder espiritual...“
Edgar
Cayce (1877-1945)
3.-LOS HOPIS: GUERRA, ERA GLACIAL Y GOBIERNO
MUNDIAL
Las predicciones de los indios hopis de
Arizona resultan tremendamente interesantes e
incluso misteriosamente científicas (¡hasta
el momento!).
Hablan de cinco mundos. El primero
fue destruido por la actividad volcánica (que
asoló Arizona hace 250.000 años, dejando
huellas irrefutables); el segundo
fue destruido por el hielo (glaciación hace
unos 100.000 años) y el tercero,
que era una civilización muy avanzada fue
destruido por un diluvio (hace unos 12.000
años, La Atlántida). En todos los casos fueron
castigos del Creador para purgar el mar karma
de los hombres egoístas y codiciosos.
El cuarto mundo es el que
tenemos ahora y será destruido por los cuatro
elementos (tierra, fuego, aire y agua):
inundaciones, vientos, terremotos y erupciones
volcánicas. Estallará la Tercera Guerra
Mundial Nuclear en el área de China, India,
países islámicos y África. Finalmente llegará
una Era Glacial y unos hombres de vestiduras
rojizas, cuyos símbolos serán la esvástica y
un Sol naciente, ayudarán a los supervivientes
y crearán el quinto mundo de
paz, gobierno mundial y una religión universal
completamente nueva.” Nostradamus también
predijo esta Edad de Oro.
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